En
Octubre de 1980 se fundó el CID en Venezuela con el apoyo del gobierno
de ese país y de sus dos grandes partidos políticos: Acción Democrática y
Copey. Al final del congreso al que asistieron cientos de cubanos y
venezolanos, se hizo pública esta declaración de principios.
DECLARACION DE CARACAS
SU CONCIENCIA POLITICA
A los pueblos del mundo, al pueblo de Cuba:
Cuba
Independiente y Democrática (CID) se ha constituído para luchar por el
establecimiento en nuestra patria de una sociedad consagrada a la
libertad y la dignidad humana, totalmente democrática y soberana,
socialmente equilibrada y justa. Inspirados en el patriótico ejemplo de
los forjadores de nuestra nacionalidad, defendemos el derecho
inalienable de Cuba a conquistar para siempre su soberanía e
independencia.
Nuestro
objetivo inmediato hacia la consecución de ese ideal es acelerar el
derrumbe de la autocracia totalitaria implantada en Cuba, desprestigiada
y en quiebra, como consecuencia de su incapacidad, su entreguismo y sus
crímenes.
Nuestro
pueblo sabe que el proceso de libertad y justicia social iniciado al
principio de la revolución ha sido truncado y deformado por la tiranía
brutal. Al convertir la isla en una dependencia colonial de la Unión
Soviética, Fidel Castro frustró el nacimiento de la sociedad humanista,
democrática y justa que la revolución había prometido.
En
su lugar se creó el monstruo económico-político de la autocracia
castrocomunista, que reúne en sí todas las instancias del poder y es
manejada servilmente por un lacayo del los intereses colonialistas de la
Unión Soviética.
Como
resultado de su estoica y permanente resistencia, el pueblo de Cuba
recibe hoy el respaldo de un creciente movimiento de solidaridad
mundial. La verdad finalmente ha surgido a la luz.
La
resistencia activa y pasiva del pueblo cubano está presente en la
fábrica, en el taller, en la escuela, en el transporte, en el campo, en
todas partes, agravando cada día más el caos y la bancarrota del sistema
imperante.
Ante
el gigantesco fracaso económico, ante el descontento de un pueblo
hambreado y ultrajado, ante la desintegración de la familia, ante la
falta de vivienda, ante todos los problemas creados por su propia
existencia, la tiranía no ofrece más solución que aumentar la represión.
El desenlace final es inevitable. Lentamente, paso a paso, la dictadura
marcha hacia el abismo.
Los
factores que decidirán el empujón final están dentro de Cuba. Los
cubanos del destierro se movilizan para apoyar resueltamente estas
fuerzas internas, decididos a impedir la repetición en nuestro suelo de
las tragedias de Hungría y Checoeslovaquia.
Cuba
Independiente y Democrática aspira a ser el instrumento de lucha de un
pueblo, generoso y valiente, que se niega a vivir de rodillas y se
apresta para la gran batalla por sus derechos y por la independencia de
la patria.
La plataforma ideológica-programática de Cuba Independiente y Democrática comprende cinco puntos básicos:
Primero: Independencia Nacional
Cuba
estableció su derecho a ser dueña de su propio destino en la manigua
redentora hace más de un siglo. Castro ha convertido a Cuba en colonia
de la Unión Soviética y utiliza al ejército cubano como tropa mercenaria
del imperialismo comunista. Nos negamos a ser vasallos de ninguna
potencia extranjera. Queremos ser y seremos un pueblo libre y una nación
Independiente y verdaderamente soberana.
Segundo: Democracia Política
Luchamos
por una democracia basada en el pluralismo ideológico, en la vigencia
de las libertades públicas, en el respeto a la vida y a la dignidad de
la persona humana. El régimen provisional que nazca de la acción
libertadora tendrá como función histórica esencial, instituir la
democracia en el país a través de una Asamblea Constituyente libremente
elegida por el pueblo. Al desaparecer la tiranía castrista no
permitiremos una nueva usurpación del poder.
Tercero: Democracia Económica
La
economía cubana estará basada en el pluralismo empresarial. La libre
empresa tendrá garantías para su normal desenvolvimiento. El Estado
cubano estimulará también el desarrollo de empresas cooperativas y
mixtas y de cualquier otra modalidad que fomente el progreso de la
economía nacional y un orden socio-económico justo.
Se reconocerá el derecho del campesino a la propiedad de la tierra que cultiva.
Al
término de la tiranía se pondrá en ejecución un plan económico de
emergencia para enfrentar el caos y el hambre causados por el manejo
ineficaz de los recursos del país.
Se establecerá como premisa que el interés de la nación prevalezca sobre los intereses particulares.
Cuarto: Justicia Social
Aspiramos
a una sociedad cimentada en principios de equidad, justicia y
convivencia nacional; sin castas privilegiadas ni grupos marginados; sin
discriminación por motivos de raza, ideología, sexo, religión o edad.
Una sociedad que consagre a los ciudadanos el derecho al trabajo, al
pan, a la asistencia médica, a la seguridad social y a la enseñanza
libre y democrática al alcance de todos.
Queremos
una clase trabajadora formada por hombres y mujeres libres, organizada
en un sólido movimiento sindical para la defensa de sus intereses.
Queremos
un campesinado que ocupe en la sociedad el lugar que justamente le
corresponde y pueda disponer libremente del producto de su esfuerzo.
Queremos un pueblo sin hambre, sin odio y sin terror.
Quinto: Integración Latinoamericana
La
nación cubana es parte de la América de Bolívar, San Martín, Juárez y
Martí. Las mismas raíces históricas, culturales, políticas, geográficas y
étnicas nos hermanan con los demás pueblos mestizos que forman la gran
patria latinoamericana. Cuba debe afirmar los valores de su propia
identidad nacional en la búsqueda de una verdadera integración cultural,
política y económica de Latinoamérica y bregar solidariamente con estos
países hermanos por el triunfo de un mejor destino común.
Estos son fundamentos que nos inspiran en la lucha por una Cuba independiente y democrática.
De
los pueblos de América y las democracias occidentales esperamos
solidaridad activa para el restablecimiento de la Libertad en nuestra
Patria.
La
lucha en la que estamos empeñados por una Cuba independiente y
democrática es la continuación de un proceso histórico. Somos
depositarios de la tradición histórica de Céspedes, Agramonte, de Máximo
Gómez, de Martí y Maceo, de Guiteras, Frank País, José Antonio
Echeverría, Porfirio Ramírez y Pedro Luis Boitel.
Somos
solidarios con todos los mártires de este largo proceso. Somos
solidarios con nuestros presos políticos y con todo un pueblo víctima de
la opresión.
Trabajadores
y campesinos, intelectuales y estudiantes; juventud cubana, soldados y
oficiales de las Fuerzas Armadas de Cuba, hombre y mujeres de nuestro
pueblo.
Compatriotas:
En esta irrenunciable lucha, invocando el favor de Dios, recabamos la participación decidida de todos los cubanos.
El
camino a seguir esta abonado por la sangre y el sacrificio de miles de
cubanos que han sabido desafiar la fuerza bruta del opresor,
estableciendo nuestro derecho a vivir en libertad.
La
lucha viene de lejos. Desde La Damajagua, Yara, Bayamo, desde Maceo y
sus mambises en Baraguá, hasta los presos plantados en las cárceles
castristas.
Con
paciencia martiana, sin premuras suicidas, pero sin perder un día,
nuestra voluntad de pueblo decidido a ser libre triunfará.
El final es inevitable. El pueblo subyugado romperá nuevamente las cadenas al grito de ¡Libertad, libertad, libertad!
Es la hora de marchar hacia la victoria. La hora del desafío y el sacrificio. La hora de los hombres de bien.
El
deber está claro. La libertad depende de nosotros. Al final de la larga
noche comunista, la patria tendrá su aurora, y nuestros muertos se
levantaran de sus tumbas para vivir en el rescate de la libertad y la
dignidad de todo un pueblo.
Adelante cubanos
¡Viva Cuba, independiente y Democrática!
Por Cuba Independiente y Democrática (CID)
Huber Matos Benítez
Secretario General
Caracas, 21 de Octubre de 1980